

Del cuaderno de Laura:
Un día me quemé en varias partes del cuerpo. Y las heridas se fueron yendo, pero después de ir por última vez al médico me recetó una pomada para que me pusiera.
Esta quemada no me permitió ir a clases por una semana ya que no podía usa mis manos. Al llegar a la casa, me di cuenta que me tenían que ayudar en todo, vestirme, bañarme, darme de comer, en todo lo que implicara usar las manos, en fin toooodo. Y además mamá no estaba porque estaba de viaje con mis hermanas.
Mi papá me dijo que no me preocupara que él la ayudaría y que me iba a mimar mucho. Cuando llegó la hora de comer, me dio la comida como cuando era chica, después llegó la hora de bañarme, lo que me angustió. Le dije que me daba pena y él me dijo que si quería llamaba a la vecina para que me ayudara y le dije que no importaba que él era mi papá. Él también estaba medio nervioso, no quería ni mirarme, me ayudó a quitarme el vestidito que tenía, me volteé para que me desabrochara mi brasier, sostén o sujetador como lo quieran llamar, lo cual le costó por los nervios y me bajó las pantaletas, al principio me tapé un poco como pude y entré deprisa a la ducha que ya estaba con agua bien caliente como me gusta, a los pocos minutos lo llamé para que me pusiera jabón cosa que me daba pena y él también, cerró las llaves y abrió las puertas, no quería ni mirar, le dije que se calmara que era su hija a lo que respondió precisamente, buscó una toallita pequeña y la lleno de jabón, y comenzó por la parte de atrás, primero la espalda, luego bajó a las piernas y de último mis nalguitas, luego me volteé y la pasó por mis brazos, cuello axilas, al llegar a la parte de mi pecho se detuvo un momento y le dije que dejara la pena que tenía frío, lo que había ocasionado que se me pararan mis pezones, lo enjabonó y después fue bajando por mi barriga hasta llegar a mi herida la cual saltó a mis piernas, le dije que le faltaba el entrepierna, que lo lavara porque cuando hacía pis, no me podía limpiar bien y sólo me echaba agua en el bidé, le abrí un poco las piernas y pudo ver por completo mi conchita que me la habían afeitado por completa en la clínica para que no se fuera a infectar la herida con mis vellos, la enjabonó con mucho y cuidado y pena, luego me lavó la cara y me puso champú y abrió las llaves para que me enjuagara y esperó a que estuviera lista para secarme y mientras lo hacía me dijo que ya era toda una mujer y sonrió, después fuimos a mi cuarto y me vistió con un camisón de los que uso para dormir, le dije que sin pantaletas porque me molestaba la liga en la herida, en eso me dijo que me acostara que me iba hacer la limpieza con las cosas que nos dieron los médicos, con mucho cuidado me puso agua oxigenada en las manos y vientre para desinfectarlo bien y después me puso la pomada con más cuidado ,ya que con cada roce de él, yo me quejaba del dolor.
Al día siguiente me dio el desayuno y se fue a trabajar, me dijo que me ayudaba a bañar cuando regresara, pasé todo el día aburrida y pensando en cómo me había gustado que me bañaran, parecía una princesa, en realidad ese era el trato que me estaba dando mi papá y lo esperaba ansiosa para que me volviera a bañar. Cuando era la hora del almuerzo llegó y me dijo que se había tomado la tarde libre para hacerme compañía y había alquilado 2 películas para verlas en el transcurso de la tarde, comimos y fuimos al baño.
Me quitó el camisón y abrió las llaves, yo me metí y le dije que por qué no se ponía algo más cómodo mientras me mojaba un rato y así fue, cuando se cambió volvió y me preguntó si ya está lista y le dije que sí, cerró las llaves y abrió las puertas, se había puesto un boxer y estaba sin camisa, como anda normalmente por la casa me dijo que iba a buscar la toallita y le dije que no, que raspaba mucho y me dijo que con qué entonces, le dije que con la mano como se bañaba él, agarró el jabón y se lo frotó y me volteé y comenzó por la espalda nuevamente, me sentía extraña pero me gustaba, tenía una manos grandes y fuertes, bajó a las piernas y por último el trasero, me di la vuelta y enjabonó brazos y cuello, al empezar a enjabonarme las tetas, al sentir sus manos se me pusieron los pezones duros de inmediato, lo cual el sintió y yo me estremecí, bajó a mi barriga y piernas, al abrir mis piernas un poco para facilitarle el lavado de mi concha noté que le estaba empezando a crecer un bulto en el short, al tocarme vi una erección que ya no podía disimular, me la lavó bien, cosa que me causó una sensación indescriptible, ya que había sido el primer hombre que me tocaba todas las partes de mi cuerpo, al pararse para enjabonar mi cara y ponerme el champú, no aguanté la risa y le dije papi mira cómo te has puesto, él me pidió disculpas y me dijo es que tú eres una señorita muy bonita y desde que murió tu madre no había vuelto a tocar a una mujer, cerró la puerta y abrió las llaves. Al terminar me secó y mientras me secaba le pregunte si en verdad no había estado con una mujer desde hace 2 años que murió mamá y me dijo que no, yo le comenté que él había sido el primer hombre en tocarme todo mi cuerpo y me preguntó si no había tenido nunca novio a lo que respondí que no, y tampoco me había dado ni un beso en la boca con nadie, me dijo que si mis amigos eran ciegos que yo era una señorita muy bella. Despues fue a mi colita y me dijo que me tenia que limpiar bien por lo que puso un dedo en mi culito y lo fue metiendo de a poco. Le dije ay papi que lindo eso y me dijo que que lindo que me gustara.
Fuimos al cuarto y me hizo la cura y me puso el camisón.
Al entrar la noche le dije para ver una de las películas que había traído, me acosté en el sofá que está en el estudio donde está el VHS y él se sentó en su silla de cuero que era reclinable, comenzamos a ver la película y la media hora le dije que la parara un segundo que iba a buscar mis almohadas, pero las buscó él, me preguntó que cómo las quería y me levanté para que las pusiera debajo de mi barriga cosa que al acostarme boca abajo que era como me gustaba acostarme no me molestara la herida y así lo hizo, las acomodó de tal forma que estuviera cómoda. Seguimos viendo la película, la cual estaba muy interesante y sin intención doblé las rodillas con los pies para arriba y los abría y cerraba, como no tenía pantaletas y no me acordaba se me veía todo por debajo del camisón, como la pared que estaba por detrás del T.V. era de espejos, vi que mi padre me estaba viendo muy concentrado, y como la silla de él quedaba al fondo de la habitación y el sofá donde yo estaba quedaba a un lado él podía verme toda la entrepierna y noté que tenía una erección más grande que la del baño. Eso, no sé por qué pero me estaba gustando que él me viera y disimuladamente abrí un poco más las piernas, después con la excusa que me picaba la herida, me subí un poco el camisón al rascarme con el brazo lo que le daba una mejor vista de mi conchita, eso me empezó a excitar y por lo visto a él también, no me quitaba la vista de encima. Terminamos de ver la película y le dije que me iba a dormir, me acompañó al cuarto y me arropó, costó mucho para que me durmiera, no hacía otra cosa que pensar en mi papá, la forma en que me miraba y sus manos tocándome mientras me bañaba, así que pensé que si me tenía que afeitar se iba a tardar más y me iba a tocar más.
Al día siguiente ya era sábado, así que no tenía que ir a trabajar, desayunamos como siempre y le dije que cuando me bañara me tenía que hacer un favor y me dijo que sí cómo no. Al ir al baño, le dije que me tenía que afeitar las piernas, axilas y el pubis porque ya me habían crecido mucho los vellos, me dijo si no queda más remedio lo haría con mucho gusto. Me quitó el camisón y me senté en el inodoro, le dije que buscara la espuma y la máquina de afeitar que estaban en mi gaveta debajo del lavamanos, me puso espuma primero en las axilas y las afeitó con cuidado y de vez en cuando me rozaba los senos, lo que me estaba poniendo caliente, ya mis pezones se habían puesto duros, luego siguió con las piernas, después me dijo que iba a tener que abrir las piernas para afeitarme el pubis, me puso espuma en mi conchita ya estaba totalmente excitada, lo hacía con mucho cuidado, para ese entonces ya se notaba en su short su erección. Me tocaba para poder estirar la piel y le dije aparta un poco los labios de mi vagina para que lo hagas bien, eso lo puso a temblar y mí me excitó más, sentir como con sus dedos me abría mi conchita, él aprovechó para meter un poco dos dedos para separar lo que hizo escapar un gemido debido a mi excitación, el cual él disimuló no escuchar, al terminar me metí en la ducha y después de mojarme me empezó a enjabonar, ya lo hacía con más confianza y seguridad, me lavó todo el cuerpo y puso más empeño cuando lavó mis nalgas y mis tetas, cuando bajó a lavar mi concha le dije que la lavara bien que tenía unos pelitos y me picaba para que así me la tocara un rato, lo cual no dudó en hacer, ya que estaba tan excitado como yo, enjabonó todo por afuera y después empezó a meter un poco su dedo, me gustaba mucho, me saqué el jabón rápido y dije que me secara, no quería tardar mucho para que no se me quitara la calentura, me secó y fuimos a mi cuarto, me acosté desnuda en la cama mientras me hacía la cura, después le dije que me pusiera crema en las partes afeitadas para que no se me irritara y la buscó donde le dije, me puso en las axilas, luego se inspiró en las piernas con un buen masaje, cuando iba a poner crema en mi conchita yo estaba muy caliente y vio que estaba mojadita y me dijo, como que yo no soy el único que lo está y sonrió, yo le dije es que con tus caricias me has excitado muchísimo papi y tú a mí con ese cuerpo tan bello que tienes, me comenzó a poner crema y yo como un reflejo abrí mis piernas lo más que pude y solté un gemido, él al ver mi reacción, me comenzó a frotar más y me fue metiendo un dedo, yo le dije que siguiera que me gustaba mucho, luego metió dos y me comenzó a masturbar, me tocó mi clítoris y lo movía con movimientos circulares, yo le decía ¡¡¡ahhh!!! Siiii sigue así, me preguntó si me gustaba y le dije que mucho y me dijo ahora vas a saber lo que es gozar, se puso entre mis piernas y comenzó a lamerme, me chupó el clítoris mientras me metía 2 y hasta 3 dedos, lo que me provocó el primer orgasmo de mi vida y lo había ocasionado mi padre.
A la mañana siguiente (domingo) cuando me tocó bañarme, le dije que esto era trampa, ya él me veía mí y yo no podía verlo a él, a lo que reaccionó bajándose el short y quedando completamente desnudo ante mí y le propuse que nos bañáramos juntos y cuando terminó de quitarme el camisón me cargó, me dio un beso y me dijo sí pero después de algo que quería hacer conmigo hace días. Me llevó a su cuarto y nos acostamos los dos desnudos, me comenzó a besar por todo mi cuerpo y yo le hacía lo mismo, me chupó, lamió, pellizcó, tocó mis tetas, yo no dejaba de retorcerme, gemía como loca esta en el clímax total, cuando iba a bajar a mi concha, le dije que yo también quería disfrutar de él, que formáramos un 69 a lo que accedió sin pensarlo, mientras él hacía su parte en mi concha, yo veía por primera vez el pene de un hombre de tan cerca, qué grande y grueso era, lo comencé a besar y a lamer, me lo metí de un solo bocado en la boca y comencé a chupárselo hasta que nos corrimos los 2 al mismo tiempo, yo le llené su boca por segunda vez de mi líquido y él me llenó la mía de su cálida leche que me fui tragando, sin dejar chorrear nada.
Nos abrazamos y besamos un largo rato, hasta que de repente sentí que su pene comenzaba a chocar contra mi cuerpo, lo que indicaba que ya estaba duro otra vez y listo para seguir, le dije que me penetrara, me abrió las piernas y se situó encima de mí, yo estaba nerviosa y le pregunté que si me iba a doler, porque como era tan grande y grueso, él me respondió que al principio un poquito y progresivamente me iba a gustar cada vez más. Me preguntó que cuándo me venía la menstruación y yo le dije que me vendría en uno o dos días, me dijo perfecto. Agarró su trozo de carne duro y tieso lo puso a la entrada de mi conchita, fue empujando poco a poco hasta que metió la cabeza, yo grité porque me dolió y él dijo aguanta un poco, la dejó hasta que me acostumbrara, y luego metió otro poco, volví a quejarme, dejó que estirara mi conchita y me dijo voy a empujar lo que queda de una sola embestida, yo dije ok, me empujó todo lo que le quedaba afuera de un solo golpe, yo grité y hasta se me salieron las lágrimas, sentí que se me había roto algo por dentro y por supuesto, era mi virginidad, me besaba mientras esperaba un segundo y empezó a moverse muy despacio, ya no diferenciaba entre el dolor y el placer que me causaba, poco a poco fue aumentando el ritmo de sus embestidas, yo gemía y me estremecía estaba en el paraíso, le decía sigue así más rápido ahhhh, mmmmmmmm siiiiiiii me gusta papi mételo hasta el fondo, no aguanté más y me corrí, él seguía con el mete y saca hasta que sentí sus espasmos y su leche calientica corrió dentro de mi conchita, lo que hizo que me corriera por segunda vez, lo sacó y yo se la empecé a chupar para limpiar los restos de leche que le quedaron.
Nos metimos a bañar y me enjabonó pero esta vez no fue como siempre, ahora lo hacía con deseo e intensidad, después que estaba toda enjabonada le dije que ahora yo lo enjabonaría a él y me preguntó que cómo iba a ser, para su sorpresa ya mis manos habían sanado, a lo que acotó, eres una putita, y dejabas que yo te hiciera todo, le dije claro papi si desde que me empezaste a bañar no he podido arrancar el pensamiento de tus manos sobre mi cuerpo tocando cada centímetro de él. Espero que las cosas no cambien, ya que me gustaría que me siguieras bañando por siempre, él me dijo y tú a mí.


Hola mi nombre es Ofelia tengo 22 añitos, vivo en Argentina, soy morocha y delgada pero Dios gracias me proveyó de unos hermosos senos (112 cm) y una cola firme y paradita, sin ejercicio mas que el sexo ardiente.
Bueno les quiero contar mi experiencia, creo, la mejor que le puede haber ocurrido a una mujer que ama el sexo. Esto comenzó cuando tenía 12 años, yo vivo con mi padre, ya que mi madre murió hace 8 años, el siempre me crió, y muy bien. Yo era una chica muy inocente con poca experiencia en la vida ya que sin madre e introvertida no tenía muchas amistades, mi padre era mi referente para todo. El hacía todas las cosas que yo necesitaba. En estos tiempos los primeros indicios de mujer empezaron en mi cuerpecillo, una madrugada mientras dormía en mi pieza me vino mi primer menstruación, yo que desconocia por completo me asusté y comenzé a gritar, sentí que corrió hacia a mi habitación. Desconcertado mi papi me preguntó asustado que sucedía, yo igualmente, le mostré lo que me estaba pasando. Fue cuando sentí por primera vez el comienzo de esta aventura.
El me tomó en sus brazos y me llevó al baño, donde me explicó lo que estaba sucediendo, yo muchisimo mas tranquila le comenté:
- Papito, esto es normal en la chicas?
- Si mi amor, no tienes de que preocuparte, papi te mostrará como se soluciona ya que lo debeás hacer cada un mes.
Hasta ese momento no había notado nunca en mi papi una postura así, su mirada, sus nervios luego con el tiempo lo comprendí.
- Cómo se hace, papi, enseñame, porfi.
- Mi amor, ven aquí - Me subió al labavo, saco la parte de abajo de mi pijama y tembloroso, dijo:
- No te asustes amor, tendré que sacarte la bombachita.
Yo en mi padre confiaba ciegamente, por lo que accedí sin problemas.
- Bueno amor, ahora tendré que limpiarte como cuando eras una niña.
- Si papito.
Me abrió con cuidado de piernas, y lentamente comenzó a limpiarme con una toallita húmeda, tan húmeda como yo me pondría con el tiempo.
Muy suavemente limpió el contorno de mi peladita vulva y luego abrió los labios de mi rajita delicadamente, frotando mi clitorís.
- Ay papi!, que lindo que se siente, me gusta mucho que me limpies me hace cosquillitas lindas.
Con toda la inocencia, sentí como el sudor salía de la frente de mi padre y sus manos temblaban, noté también un bulto que crecía de sus boxers.
- Te gusta mi amor, papi siempre te va a cuidar.
- Si papito, te quiero muchooo.
Esa respiración que salió de mi boca, desconocida por mi, lo llevó a seguir en su juego tan hermoso.
- Esto que te enseño mi amor, solo papi puede hacerlo.
- Si papi, no se lo diré a nadie, solo a ti papito.
- Ahora te mostraré amor, la mejor forma de terminar la limpieza de esto.
Bajó su cabeza muy lentamente hacia mi entrepierna, abrió con sus enormes dedos mis labios y comenzó a mamarme mi vaginita, con su lengua recorría todo mi ser. Yo sentía unas cosquillas cada vez más fuertes, mi respiración ohhh!, me encantaba..
- Que lindo papito, como me gustas que me limpies así, ahhhhhhhhhhhh!
- La mejor forma de limpiar por completo amor, espera que papito no te ha mostrado todo.
Sacó de su boxer su miembro que estaba a punto de estallar, latía como su corazón. Tomo vaselina, lo untó y ...
- Con esta cremita terminaremos el trabajo amorcito, solo cierra los ojitos y ponte relajadita, esto puede doler un poquito al principio pero juro que al final te gustará ...
Y si que tenía razón, me acomodo, puso mi colita contra el borde y acerco de a poquito su miembro a mi cuevita, sin saber que sucedía, estaba tan mijadita que su palo entró lentamente en mi, solo sentí un tironcito pero la lubricación hizo el resto.
- Para que es eso papito?
- Para limpiarte mas profundamente, debes sacarlo y meterlo unas cuantas veces, ohhh!
- Me gusta papi, me hace mas cosquillitas...
- Si mi amor? Te gusta ahhhh! a papi también le encanta oohhhhhh!
- Ay, papito cada vez mas fuerte, que lindo ahhh!
- Si amor! si! ahhhh! te amo mucho mi bellezaaaaahh!
- Yo también papito ohhh!
De repente sentí por primera vez, todo su nectar caliente dentro mio, fue una sensación hermosa unica el calor de mi padre en mi interior, no lo podía creer.
Como ya su juego no tenía fin, solo me dijo:
- Y mi amor, te gusta como te limpia papito?
- Me encanta papi!
- Esto podemos hacerlo cuando quieras, no hace falta esperar un mes, cuando tu quieras lo haremos, cuando mas seguido mas limpita estarás...
- Si papi, todos los días si tu me ayudas, sabes que soy muy limpita!!
- Si amor tus deseos son ordenes para mí.
Nos dimos un hermoso beso y nos fuimos a dormir cada uno a a su pieza, pero con la alegría de haber descubierto lo mas hermoso de esta tierra, el sexo y mi padre...............
La perla del pacífico
Hola a todos mi nombre es Jaime soy originario del D.F. osease de chilangolandia, orgullosamente chilango. Tengo 28 años y mi estado civil es soltero. No soy nada atractivo, desde los 15 años he ido desarrollando una panza que cada vez llega mas al suelo, soy pelón por herencia y barrigón por cerveza, ustedes dirán pobre tipo pero la verdad es que yo estoy orgulloso de mi panza que bastante dinero me ha costado así que soy gordo pero bien orgulloso jeje.
El chiste es que no tengo dinero ni nada que dar como dice la canción. Tal vez sea por eso que aun no me caso.
Chance de estudiar nunca la tuve pues mis padres desde pequeño me mandaron a chambear (trabajar) para ayudar al menos a pagar lo que me comía.
Mi familia es pequeña pero grande en pobreza. Mi madre siempre se ha dedicado a lavar ajeno y mi padre es carpintero. No es que no tenga trabajo si no que centavo que le caía centavo que se bebía. Tal vez de ahí proviene mi gran afición a la cerveza. Tengo una hermana de nombre Guadalupe pero de cariño le decimos Lupita. Es la menor de la casa tiene 24 años y tampoco estudio, se podría decir que es mi consentida, por ser mi única hermana siempre ha recibido toda mi atención y llego a convertirse en mi adoración. Se caso de edad joven pero al año se divorcio, su esposo era un mantenido y bueno para nada y ella pues ella no tenía con que mantenerlo así que opto por regresar a vivir con sus papis y su querido hermano el gordo como me dicen en casa.
Una mañana estábamos mi hermana y yo viendo la televisión a blanco y negro que tenemos en casa. Era uno de esos programas que pasan mañaneros que pasan en las mañanas en donde sale de todo, desde los lugares más atractivos para turistear hasta chismes y recetas de cocina. En fin a mi hermana le gustan esa basura televisiva y yo como no tenía otra cosa que hacer decidí acompañarla mientras bebía una de mis cervezas favoritas cuya marca no he de decir pero ya se la imaginaran quienes conozcan de cerveza. En eso salio un reportaje en donde un tipo flacote salía con dos edecanes invitando a que las próximas vacaciones las pasaran en las hermosas playas del océano pacífico, en las playas de Mazatlán Sinaloa.
Lupita: Ay que rico ha de ser estar en la playa gordo no crees?
Jaime: no lo rico ha de ser ver esas muñecas que parecen de película americana en traje de baño, no y aun más rico beber de mi cerveza favorita en el lugar donde nació dicha cerveza, en Mazatlán Sinaloa.
Lupita: Gordo! Tú nada mas piensas en cerveza y mujeres.
Jaime: en que mas puede pensar un pobre gordo como yo hermana, lo único que me queda es soñar y soñar…
Lupita: ay gordo! En lugar de que pensaras en ir a buscar trabajo y así ganar unos centavos para llevar a tu pobre hermana que nunca sale de paseo. Deberías llevarme a Mazatlán gordo.
Jaime: No que te crees, prefiero gastarme el dinero en cerveza que acompañarte a Mazatlán. Además esa no es mi obligación.
Lupita: Ay gordo es que si no me llevas tú pues quien me lleva. Ya ves que desde que me divorcie no he salido ni a la esquina. Mis papás con esa condición me aceptaron de vuelta, con que no anduviera de vaga.
Jaime: ay esta ya ves, ni puedes salir. Entonces para que quieres ir a gastar lo que no tenemos.
Lupita: Ay gordo! Es que contigo sería distinto. Tu eres mi hermano a ti si te darían permiso de llevarme a pasear mis papás, tu si cuidarías a tu hermanita o no?
Jaime: eso que ni que sabes que te quiero un chorro hermosa.
Lupita: Ya ves, entonces porque no me llevas gordo. Ándale gordito lindo llévame a Mazatlán si?
Jaime: No no no Lupita aunque quisiera no tengo dinero, con lo que tengo apenas y llegaríamos a la mitad del viaje. Además con que lana gastamos haya y que apoco piensas pescar para comer.
Lupita: eso es lo de menos gordito. El chiste es estar haya. Es que tengo tantas ganas, ándale gordito chulo que dices llevas a tu hermana a Mazatlán?
Jaime: No lupita ya te dije que no tengo dinero.
A duras penas acomodándome la panza me pare del sillón donde estaba y me fui a mi cuarto, bueno nuestro cuarto ya que por lo chica de la casa compartía habitación con mi hermana, bueno me fui para no oír más a mi hermana que tanto me insistía en que la llevara y ya empezaba a fastidiar con la misma canción…
Me dormí y tuve un sueño y digo sueño porque eran cosas imposibles las que se suscitaban en mi sueño. Soñé que estaba en la playa rodeado de 10 mamasotas. Bailábamos, nos besábamos, para que digo más yo era todo un Brad Pitt mexicano. Lo único que me despertó fue mi hermana que me sacudía con fuerza para que me despertara.
Lupita: Gordo! Con una chingada despiértate!
Jaime: Que paso Lupe porque tanto escándalo.
Al momento me molesto el que me hubiera despertado de tan rico sueño pero al momento la molestia paso a ser vergüenza.
Lupita: Tápate esa cosa gordo que no tienes pudor?
Voltee hacia abajo y lo único que vi fue mi panza, me acomode para ver mas abajo y lo que vi me sonrojo las mejillas, era mi pene bien erecto que intentaba salir del pantalón.
Jaime: Perdona no me había dado cuenta…
Lupita: Pues que estabas soñando gordo… hasta parece carpa de circo.
Jaime: Si disculpa lupita
Me eche una cobija encima y me acomode para que pasara la erección.
Lupita: Ay gordo eres tremendo.
Mi hermana queriendo sacar provecho se abalanzo sobre mí y empezó a juguetear mientras me intentaba seguir convenciendo.
Lupita: Entonces que gordo si me vas a llevar a Mazatlán?
Se puso justo encima de mi verga que cubría la cobija y yo apenado de que mi erección lejos de bajarse al sentir el cuerpo de mi hermana encima mío se hacías más y más grande.
Jaime: Bájate Lupe!
Lupita: No me voy a bajar hasta que me digas que si me llevas gordo.
Jaime: Que no hay dinero Lupe no se puede ya bájate.
Lupita: Ya te dije no acepto un no por respuesta gordito lindo.
Mi hermana se presionaba contra mi verga, realmente estaba disfrutando el tenerme así. Yo por mas que la intentaba bajar no lo conseguía y ya con tal de bajarle termine aceptando llevarla a Mazatlán las próximas vacaciones.
Lupita: ese es mi hermano. Sabía que no me fallarías gordito.
Jaime: Si si ya pero bájate que no me siento cómodo.
Lupita: Ay gordo como eres tan cómoda que estaba aquí arriba.
No tome importancia a lo que había dicho mi hermana, pero a lo que si di importancia fue a como fregados haría yo para conseguir el dinero y llevar a mi hermana a Mazatlán ya que las vacaciones estaban a la vuelta de la esquina y yo no tenía ni trabajo ni dinero. En esos días anduve apurado, mi hermana ese mismo día les saco el permiso a mis padres que sin pensarlo cuando supieron que iba con su hermano la dejaron y contentos me felicitaron pues yo creo pensaron que ya tenía trabajo y que con el dinero que ganaba le iba a disparar las vacaciones a mi hermana. Estas fueron las palabras de mi padre:
-Me da mucho gusto que aunque tu madre y yo no estemos para nada en casa tu ya te hayas metido a trabajar y mas aun que estés pensando en pasear a tu hermana. La pobre lo necesita mucho después de lo que vivió con el patán que se caso.
Yo ni le dije nada, al fin y al cabo ni cuenta se iba a dar que su hijo ni tenía dinero ni trabajo. Es mas ni ganas de pasear a su hermana pues con que dinero lo haría. En fin yo ya había prometido llevarla y pues no había marcha atrás. Ese día empeñe una esclava de oro por la cual me dieron más dinero del que había pensado conseguir. Le vendí a unos amigos los cd’s de música que tenía de colección y hasta mis tenis nuevos salieron subastados en el barrio.
Ya tenía algo de dinero lo único que faltaba era sacar cuentas de lo que se habría que gastar. Ahí fue donde se puso difícil, solo me alcanzaba para el pasaje de ida y vuelta de mi hermana y el mío pero y de comer que, aire? Pero no falta el ángel salvador. Un tío dejo encargado a mi padre su carro era un carro viejo pero como no tenía donde guardarlo y se iba a ir de vacaciones lo dejo encargado en la casa. De aquí soy me dije y me costo trabajo convencer a mis padres pero después de tanto estar duro y dale me prestaron lo ajeno. Con el carro saldría mas barato, así al menos para quedarnos 2 días y comer una que otra cosa alcanzaba. Contento por mis negocios redondos y mi habilidad de convencimiento decidí irle a comprar un bikini a mi hermanita consentida. Le compre el más barato, no por malo si no porque no me alcanzaba para otro, ni lo elegí yo simplemente le dije a la encargada: Déme el que más le guste a usted, claro de los más baratos porque no traigo mucho billete. Ni cuenta me di que le había comprado un mini bikini a mi hermana y que la parte de abajo ni le cubriría nada. Aún así el traje de baño le encanto a mi hermana. Cuando llegue a casa y le di la sorpresa casi se viene para atrás de la emoción.
Lupita: Gracias gordo hermoso ya viste como si quieres mucho a tu hermanita aunque a veces seas un poco grosero.
Después de su recibimiento tan alegre me fui directo al refrigerador a tomarme una bien fría. Después de un rato mi hermana me llamó para que fuera al cuarto.
Lupita: Gordo! Gordito! Ven tantito por favor.
Jaime: Ya voy Lupita.
Cuando entre con la cerveza en la mano casi la tiro de la impresión. Era mí hermana que se había probado el bañador y se veía, se veía como al menos yo nunca antes la había visto.
Lupita: Que te pasa gordito, parece que viste un fantasma. Se ve feo el traje?
Jaime: No para nada, todo lo contrario.
Lupita: Entonces te gusta gordo?
Jaime: Si mucho Lu-pi-ta
Lupita: Ay gordo dime la verdad hasta se te traba la lengua no será que no te gusta como se me ve?
Jaime: No… créeme que se ve muy… lindo
Lupita: A bueno más te vale porque me lo voy a poner especialmente para ti. Por ser tan bueno conmigo gordito.
Se acerco y me dio un beso en la mejilla y me dio las gracias nuevamente. Yo ya no veía a mi hermana de la misma forma en que la veía antes. Había visto una mujer ya hecha y derecha no la niña que yo sentía que era ella.
Esa noche salíamos en la madrugada por lo que nos acostamos temprano. Eran camas individuales la de mi hermana y la mía pero estaban muy cerca la una de la otra por lo pequeño de la habitación. Yo por mas que quería no me podía dormir, aun pensaba en la imagen que me había regalado mi hermana por la tarde. Me puse de lado para ver a mi hermana que dormía como un angelito alado mío. Su cama estaba tan cerca de la mía que con solo estirar la mano podía tocarla.
La tentación me gano y estire mi mano a la altura de su rostro, lo acaricie y ya mas animado tome su sábana que cubría su lindo y bien formado cuerpo y la retire. Lo que vi no hizo otra cosa que calentarme más la verga. Ahí estaba nuevamente su cuerpo con esas tetas ricas que tenía su piel morena y sus piernas bien torneadas. Dormía con un camisón largo pero sin nada debajo más que su calzón. Quien hubiera dicho que estaba así de buena mi hermana. Quise tocar uno de sus senos por encima de su camisón pero justo cuando acercaba mi mano el ruido del despertador hizo que se me bajara la calentura del susto. Ya eran las 3 de la mañana, hora en que habíamos acordado partir a Mazatlán. Mi hermana fue la encargada del despertador y yo que no pude dormir en toda la noche por la calentura ni cuenta me había dado del paso del tiempo. En fin era hora de salir y mi hermana alegre y con energía se levanto de su cama y se apuro a poner todo en su lugar para que no se olvidara nada. Tanta fue su movilidad que en 15 minutos ya estábamos en el carro poniéndolo en marcha. Fue un viaje largo por el cansancio que traía acumulado por no haber dormido nada, fue largo hasta donde llegamos y digo que hasta donde llegamos porque apenas pasando la ciudad de Guadalajara se nos descompuso el carro.
Lupita: Hijote gordo y ahora que vamos a hacer?
Jaime: No te preocupes horita lo arreglo…
Nada más le hice al cuento porque ni sabía nada de mecánica. El chiste es que no lo pude arreglar y nos teníamos que regresar, bueno nosotros en camión y el carro en grúa.
Lupita: Noo gordo vamos a la playa. Le hablamos a mi papá y que el se haga cargo del carro y nosotros nos seguimos en camión a Mazatlán.
Jaime: y a donde le hablamos a mi papá si ni tenemos teléfono en la casa y no tenemos dinero como para irnos en camión y luego regresarnos otra vez en camión después de haber gastado sabrá dios cuanto en Mazatlán. Además el carro no es nuestro ahora si la fregamos…
Lupita: No seas pesimista gordo tu déjame a mi arreglar las cosas ya veras que todo sale bien. Vamos a orillar el carro y lo llevamos a aquella gasolina que esta ahí.
Yo ya deje hacer su voluntad a mi hermana, de todos modos ya nos habíamos metido en un pedote. Llegamos a la gasolinera y mi hermana pido hablar con el encargado. Mi hermana intento convencerlo de que nos dejara dejar el carro ahí parado en lo que volvíamos de Mazatlán, por su puesto que el encargado dijo que no era posible. Mi hermana pidió hablar con el a solas y me dijo que esperara ahí que enseguida regresaba. Media hora más tarde regreso ella con el encargado. Venían los 2 muy sonrientes y cuando llego me dijo:
Lupita: Mira gordo el señor ya nos dio permiso de dejar aquí el carro, aparte nos va hacer favor de arreglarlo el mecánico que es de su confianza, dale las gracias y ya vamonos que se nos hace tarde, aquí pasa un camión que nos deja en Mazatlán.
Le di las gracias al señor que ahora era toda amabilidad y espere con mi hermana a que pasara el camión que según le habían dicho nos dejaba en el mar.
Mientras esperábamos me anime a preguntarle a mi hermana como había hecho para convencerlo.
Lupita: Ay gordo! Pues una como mujer tiene sus propias formas de convencer a los hombres. Tu nada más relájate y disfruta del camino tu hermanita se encarga de todo. Es mas se me esta ocurriendo algo…
Jaime: que cosa?
Lupita: tú sígueme…
Mi hermana se acerco a la zona donde los trailer cargaban gasolina.
Lupita: espérame aquí.
Después de ver a lo lejos como mi hermana hablaba con un trailero me hizo la seña de que me acercara.
Lupita: Este es tu día de suerte gordito te acaba de ahorrar lo del camión. Nos vamos a ir de aventón súbete.
Sin reprocharle nada a mi hermana me subí en la parte delantera del trailer y el chofer se subió en su lugar mientras mi hermana se acomodo en medio de los 2 el chofer dio marcha al trailer. Salimos rumbo a Mazatlán y mi hermana se la paso platicando con el chofer todo el tiempo, con una confianza como si se conocieran de años mientras yo iba apartado con mis pensamientos… quien hubiera dicho que a parte de estar tan buena eras tan puta hermana…
Cuando llegamos a la última caseta, el chofer se orillo y le dijo a mi hermana:
-Entonces que señorita me acompaña a lo que habíamos quedado?
Lupita: si señor vamos… tu espéranos aquí gordo le voy a ayudar con unas cosas al señor.
De inmediato bajaron del trailer los 2 y yo me quede sentado en el asiento del copiloto mas sin embargo miraba por el retrovisor como es que mi hermana y el fulano ese abrían la caja y se metían dentro.
Al poco rato el trailer comenzó a temblar un poco y mezclados entre el ruido de los carros y la música de la radio se escuchaban pequeños gemidos de: Aaaahh ufff
Vaya con la puta de mi hermana me dije. Vaya que le esta pagando el favor al trailero y este que bien se cobra el favor mira que mover el trailer… la ha de estar follando como loco. Nada más de imaginarme como es que el trailero debía estar cogiendose a mi hermana se me puso dura, la verdad es que estaba bien caliente y ya no dejaba pensar en lo buena y puta que era mi hermana. Saque mi verga y me la empecé a jalar mientras tocaba el asiento donde había colocado sus hermosas nalgas mi hermana. Imaginaba lo que se sentiría tocarlas y besaba el asiento como si se tratara de sus 2 glúteos bellos. Al poco rato aun no terminaba de masturbarme cuando vi que mi hermana regresaba con el chofer que traía la misma sonrisa de satisfacción que había visto poco antes en la cara del encargado de la gasolinera. Como pude me guarde la verga y aguarde a que mi hermana y el chofer se metieron en el interior del trailer. Una vez dentro seguimos adelante en el camino ya solo nos separaban unos 30 minutos de Mazatlán por lo que el trayecto realmente fue corto.
Llegamos al malecón y mi hermana agradeció al chofer diciendo: muchas gracias señor a ver si no lo encontramos de vuelta y nos echa otro aventoncito…
Yo fui el primero en bajar del trailer pero pude ver claramente como cuando mi hermana se disponía a bajar el chofer la jalo del brazo izquierdo y le pego un beso en la boca que no duro menos de 10 segundos, después de esto la soltó y mi hermana como si nada malo ocurriera bajo del trailer y me dijo:
Lupita: Ahora si hermanito. Ya estamos en la playa que se te antoja hacer primero.
Cojerte hermanita pensé pero no lo dije.
Jaime: Lo que quieras lupita estamos aquí para que te diviertas que por lo visto ya has empezado a divertirte desde antes verdad?
Lupita: ay hermanito te digo como eres… bueno si la verdad me estoy divirtiendo muchísimo pero espero divertirme aun mas.
Jaime: bueno pues que quieres que hagamos tu?
Lupita: Ya se! Porque no compramos una cámara fotográfica de esas que son desechables. Para así poder fotografiar tan gratos recuerdos que hemos de tener de este viaje.
Jaime: Bueno pues con lo que hemos ahorrado hasta ahora tenemos hasta para comprar 10 cámaras desechables lupita tu si que sabes ahorrar…
Lupita: si mira acompáñame a una tienda para comprarla de sirve que vemos si se te antoja algún traje de baño a ti también igual y puedo comprártelo hermanito…
Jaime: apoco traes dinero?
Lupita: ay gordo tú déjale las cosas a tu hermana y deja de preguntar.
Estaba convertida en una putita mi hermana y cada vez se volvía mas descarada. Ya casi ni le importaba que su hermano se diera cuenta de lo puta que era y de la forma en que conseguía las cosas.
Llegamos a una tienda pequeña en donde el encargado era una mujer de inmediato mi hermana se volteo hacia mí y me dijo:
Lupita: vamonos hermanito aquí no vamos a conseguir lo que queremos.
Así fuimos visitando cada una de las tiendas hasta que mi hermana logro pescar algo…
Lupita: aquí si gordo. Agarra todo lo que se te antoje.
Era una tienda donde atendía un señor de unos 40 años. De inmediato mi hermana saco plática y unas cosas guiaron a otras. Cuando acorde ya no vi ni al señor ni a mi hermana por ningún lugar. Agarre todo lo que pude y unas cosas las metía en la maleta, otras en las bolsas del pantalón y otras más en las manos. En ese momento desee ser pulpo para tener más manos y agarrar mas cosas. Cuando termine de agarrar o mas bien ya no me cupo más busque a mi hermana por toda la tienda. Al final de la tienda había un pasillo que guiaba a una puerta que era de un cuarto pequeño. Tenía la puerta entre abierta y decidí dar un vistazo rápido.
Ya se podrán imaginar lo que vi. Mi hermana de rodillas chupándole la verga al encargado de la tienda. Por lo visto el señor disfruta de la mamada ya que tenía su cabeza echada hacia atrás y con las 2 manos sujetaba fuertemente a mi hermana de su cabeza haciendo que esta se tragara cada vez más rápido la verga. En eso mi hermana volteo hacia donde yo estaba y sus ojos me miraron fijamente. Esto en verdad que casi me hizo eyacular, pero decidí dejar a mi hermana hacer su trabajo. Mi hermana estaba prácticamente prostituyendose y peor aun con el consentimiento de su hermano que gozaba viendo como mi hermana se ensartaba cuanta verga se le ponía enfrente. Decidí echar otro vistazo en la tienda y agarre unos condones, por si acaso me dije. Al rato salio mi hermana con su cliente gustoso como todos los que probaban la boca o el trasero de mi hermana puta.
Cuando salimos me dijo:
Lupita: Bueno gordo y tú que andas viendo lo que no te importa eh? Te vi que me estabas espiando.
Jaime: Oh perdón hermana es que como no había visto donde estabas me preocupe y te andaba buscando.
Lupita: ay pues ya estoy grandecita para que me andes vigilando como si fuera una niña chiquita gordo eh?
Jaime: no te preocupes hermanita créeme que en verdad te admiro mucho aparte de tener una belleza enorme eres muy astuta hermanita…
Lupita: Ay gordo ya mejor vamos a gastar las fotografías que tenemos si agarraste la cámara?
Jaime: Pero claro hermanita por quien me tomas?
Lupita: Mira yo agarre estos 2 bikini te gustan?
Era un bikini negro y otro naranja. Ya me imaginaba lo buena que se vería mi hermana en esos 2 bikini que eran caros y de buena tela no como los que yo le había dado…
Lo que siguió a continuación fue inolvidable. Mi hermana me poso de todas formas posibles. Recostada en el arena, en una roca, en el mar, etc.


Estaba bien buena mi hermana de eso no había duda. Sus atributos femeninos nos habían ahorrado el camión de venida, todas las cosas de la tienda, que nos cuidaran el carro que agarramos prestado y aparte de eso que nos lo arreglaran. Vaya que valía la pena tener una hermana así de buena pero sobre todo así de puta. Desde ese día le vi futuro a mi hermana, no como modelo si no como prostiuta y quien mejor que su hermano para que se encagara de promoverla…


Tengo veinte años y hago pesas en un gimnasio por lo que tenía un cuerpo bastante musculoso. Mi familia estaba formada por mis padres, mi hermana Andrea y yo. Recuerdo que muchas de las amigas de mi hermana venían a casa a buscarla, sobre todo en verano, para verme. Todas eran más o menos de la edad de mi hermana sobre diecisiete años y a cual más caliente y con más tonterías.
Normalmente no les echaba cuenta pues eran niñitas que te calentaban pero no pasaban de eso... o eso creía yo hasta que un día vino mi hermana con su amiga Carolina. Nunca podré describir la sensación de calentura que me provocó Carolina al verla después de mucho tiempo. Se había desarrollado en los últimos meses y portaba un cuerpo de carnes firmes que apenas cubría con una minifalda y una pequeña camiseta. Tenía unos pechos, no muy grandes, bien firmes y con unos pezones que parecían que iban a romper la tela.
Yo estaba en el salón cuando llegaron y empezaron a hablar conmigo. Cada una se sentó a un lado de mí. Mi hermana Andrea a mi izquierda y Carolina a mi derecha. Empezaron con el tonteo propio de su edad y cada vez estaban más cerca de mi y más calientes.
-Pues... Paco, nosotras queríamos... – no sabían como decirme lo que querían. – bueno yo no, ella, ella quería follar contigo.
Miré a Carolina y ésta no tardó en quitarse la camiseta sin esperar a que yo le respondiera. Que hermosas y firmes eran sus tetas. Ante tal invitación no pude más que lanzarme a chuparlas. Mis padres habían salido y tardarían bastante, así que decidí tirármela allí mismo, nunca me vería en otra oportunidad de follar semejante hembra.
Mi hermana nos miraba y se quitó los pantalones para acariciarse el coño mientras Carolina me desabrochaba los pantalones y sacaba mi polla. Sentía como su mano recorría toda mi polla masturbándome mientras yo metía la lengua en su boca y la besaba. Sentí el calor de una boca en mi polla. Mi hermana me la estaba mamando con más calentura aún que Carolina. Estaba de rodillas sobre el sofá y se metía mi polla hasta el fondo de su garganta mientras su mano jugaba en el coño y yo acariciaba su culo en pompa.
Carolina se levantó y se quito la camiseta y la falda, quedando en bragas. Se arrodilló a mi lado y le pidió la polla a Andrea para mamarme. Ésta se la cedió y empezó a besarme, mi hermana era una joven muy caliente que además sabía como darse placer y como dárselo a los hombres.
Carolina se colocó a cuatro patas sobre el sofá con su hermoso culo en pompa para que yo le metiera la polla por el coño. Era evidente que la chiquilla había follado mucho. Me levanté y puse mi polla a la altura de su coño, empujé y le fue entrando bajo la mirada atenta de mi hermana que me acariciaba el culo. La penetraba rítmicamente y mi hermana se colocó junto a la amiga en la misma postura.
-Cabrón, métemela a mí ahora.
Le saqué la polla a Carolina y me senté en el sillón para que me montara y cabalgara. Me dio la espalda y abrió las piernas, tomó mi polla con una mano y se la clavó hasta el fondo. Comenzó a cabalgarme y mi hermana me tocaba los huevos a la vez. Paró a la amiga y sacó mi polla de su coño, abrió la boca y me la chupó. ¡Que bien la mamaba! Después Carolina protestó y tuvo que devolver mi polla al interior del coño para que siguiera montándome.
Mi hermana me besaba y me pedía que la follara. Carolina comenzó a gemir con más fuerza y yo aceleré mis penetraciones hasta que se corrió. Andrea, al lado, veía como gozaba su amiga y me imploraba que la follara. Me puse de pie delante de ella y la cogí por el pelo para acercar su boca a mi polla. Ella no opuso resistencia, la abrió y comencé a follar su boca. La tragaba toda y no se quejaba por hondo que se la metiera.
La coloqué a cuatro patas con la cabeza en el coño de Carolina para que se lo comiera. Era sumisa y hacía todo lo que le decía. "Haré todo lo que me mandes, pero fóllame", me rogaba. Agarré mi polla con una mano y la pasaba por su raja sin penetrarla. Gemía por el placer que le daba.
La quité del coño de Carolina y me senté en el sillón. La abrí de piernas y la senté en mi polla. Poco a poco le fue entrando sin mucha resistencia en su húmedo coño hasta que mis huevos tocaron su culo. Gozaba al sentirse penetrada por su hermano. Comenzó a moverse y en pocos minutos alcanzaba el éxtasis con gritos de placer. Aceleré las penetraciones y sentí que me iba a correr. Senté a las dos niñas en el sillón y junté sus caras. Las dos abrieron las bocas esperando mi esperma que no tardó en salir y llenar sus lenguas caras y tetas.
Esto me pasó la semana pasada. El relato es corto porque todo lo hicimos rápido por la excitación y el morbo, pero seguro que encontramos otro momento, de día o de noche, para volver a follar con la puta de mi hermana Andrea.